Terminar una relación de muchos años no es solo cerrar una puerta; es, a menudo, sentir que se desmorona el suelo que pisabas. En mi consulta en Logroño, acompaño a muchas mujeres que se sienten perdidas tras una ruptura, enfrentándose a un silencio en casa que pesa demasiado. Superar una relación de largo recorrido requiere tiempo, pero sobre todo, requiere hacer espacio para transitar el dolor sin juzgarte.
El duelo sistémico: Cuando lo que se rompe es más que una pareja
Cuando una relación de muchos años termina, el impacto no se limita a la ausencia de la otra persona. Se rompe un sistema entero que habías construido.
Perder el rol y la identidad compartida
En una relación larga, dejas de ser solo «tú» para ser parte de un «nosotros». El duelo implica redescubrir quién eres fuera de ese marco que ya no existe. Es confrontador darte cuenta de que tienes que volver a presentarte al mundo desde una individualidad que habías dejado reposar.
El impacto en tu entorno y tus vínculos en Logroño
Las rupturas largas reorganizan amistades y dinámicas familiares. A veces, habitar los mismos espacios físicos de nuestra ciudad se vuelve un reto porque cada rincón guarda una memoria. No solo haces el duelo por él, sino por la red de seguridad que creías tener.
Escríbeme y te ayudo
Identificar la herida: ¿Es un duelo natural o un proceso bloqueado?
A veces el tiempo no es suficiente porque la herida es más profunda de lo que parece a simple vista.
Las secuelas de una relación de pareja dañada
Si la relación venía arrastrando un desgaste crónico, el alivio inicial puede mezclarse con un agotamiento profundo que impide que el duelo fluya. Es difícil sanar cuando el cuerpo sigue en modo alerta tras años de una relación de pareja dañada.
El laberinto de las relaciones tóxicas y la culpa
En el caso de las relaciones tóxicas, el duelo se vuelve circular. Aparece la culpa por no haber salido antes o por seguir extrañando momentos que te hacían daño. Aquí mi enfoque es empático pero firme: no extrañas el dolor, extrañas la esperanza de lo que pudo ser.
Herramientas para reconstruirte: El abordaje con EMDR
Para avanzar, no basta con entender lo que ha pasado con la cabeza; el cuerpo también necesita soltar el trauma.
Desbloquear el trauma del abandono
El EMDR es una herramienta clave que utilizo en mi consulta para ayudar a que esos recuerdos que hoy «queman» pasen a ser memorias que simplemente «están», sin activar la ansiedad cada vez que los evocas.
Recuperar la seguridad en tu propio criterio
Tras una ruptura larga, la autoestima suele estar bajo mínimos. El EMDR nos permite instalar nuevas creencias positivas sobre ti misma, para que vuelvas a confiar en tu capacidad de elegir y de ser amada sanamente.
Tu proceso tiene su propio ritmo
Sanar no es una línea recta ni una carrera de velocidad.
Crear un refugio de calma en La Cava
En mi espacio en Logroño, he diseñado un refugio donde no hay prisa por «estar bien». Es un lugar para que dejes reposar lo que pesa y te permitas ser vulnerable.
De la supervivencia a la vida con sentido
Al final, el objetivo de hacer espacio es que la tristeza deje de ocupar todo el lugar. Cuando dejas de luchar contra el vacío, poco a poco aparece el espacio necesario para que vuelvas a habitarte con sentido y calma.
No existe un cronómetro exacto, ya que cada proceso es sistémico y único. Sin embargo, cuando el dolor se vuelve invalidante después de varios meses, es señal de que el duelo puede estar bloqueado y requiere un acompañamiento profesional para volver a fluir.
El EMDR permite procesar las imágenes, sonidos o sensaciones traumáticas asociadas a la separación. Ayuda a que tu sistema nervioso deje de reaccionar con ansiedad ante los recuerdos de tu ex pareja, permitiéndote integrar la vivencia desde la calma.
Sí, es muy común. En las relaciones con dinámicas de desgaste o toxicidad, la culpa suele ser un mecanismo de defensa. En terapia trabajamos para transformar esa culpa en responsabilidad y autocompasión, permitiéndote cerrar el ciclo con dignidad.
Ofrezco acompañamiento terapéutico presencial en mi espacio de Logroño, ubicado en la zona de La Cava, un refugio diseñado para que puedas expresarte sin juicios. También realizamos sesiones online si prefieres trabajar desde tu propio entorno.
Puedes encontrarme en la Calle Sorzano, 4, bajo 9.