Entender las fases del duelo no sirve para acelerar el proceso de forma artificial, sino para dejar de pelear contra lo que sientes. En mi consulta de Logroño, veo a diario cómo el alivio llega cuando la persona comprende que su caos emocional tiene un sentido. Para superar un duelo, es vital identificar en qué etapa te encuentras y qué necesita tu sistema en este momento.
Las 5 etapas del duelo: ¿Dónde estás hoy?
Aunque las etapas del duelo no son compartimentos estancos por los que se pasa en orden, conocer este mapa te permite normalizar tu experiencia.
Negación y asombro: Es el impacto inicial donde la realidad parece un sueño. Tu sistema se protege de un dolor que aún no puede procesar.
Ira y búsqueda de responsables: Cuando la realidad se impone, aparece el enfado. Es una fase necesaria para movilizar la energía que el shock había congelado.
Negociación interna: Ese «qué hubiera pasado si…» que intenta buscar soluciones a lo irreversible.
Desolación o depresión: El núcleo del proceso donde se habita el vacío. Si sientes que esta tristeza te impide funcionar, puede que necesites herramientas para superar la tristeza desde la raíz.
Aceptación: El momento en que logras superar un duelo porque la ausencia ya no bloquea tu capacidad de proyectar un futuro.
Cuando el camino se tuerce: Duelo patológico y otras variantes
No todas las pérdidas siguen el mismo curso. El duelo patológico surge cuando una de estas fases del duelo se vuelve crónica, impidiendo que la persona recupere su autonomía meses o años después.
Asimismo, existen tipos de duelo con matices muy específicos, como las fases del duelo amoroso. En una ruptura, la «muerte» es simbólica pero el desgarro es real, y requiere un trabajo de desapego sistémico para no quedar atrapada en la idealización del otro.
EMDR: Integrar las etapas del duelo bloqueadas
En ocasiones, las etapas del duelo se detienen debido a un trauma no resuelto. El EMDR es la herramienta que utilizo en Logroño para procesar esos nudos emocionales. Al trabajar con esta técnica, logramos que el dolor deje de ser una herida abierta y pase a ser una cicatriz integrada en tu historia, permitiéndote finalmente superar un duelo que parecía eterno.
Las etapas del duelo propuestas tradicionalmente incluyen la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. No tienen una duración fija, ya que cada persona procesa la pérdida a su ritmo; lo importante no es la rapidez, sino no quedar bloqueada en una de ellas para poder superar un duelo de forma saludable.
Totalmente. Las fases duelo no son una escalera lineal, sino un proceso dinámico y, a veces, caótico. Es común sentir que has llegado a la aceptación y, de repente, regresar a la ira ante un recordatorio o fecha especial; esto forma parte del reajuste necesario para integrar la ausencia.
Hablamos de duelo patológico cuando la intensidad del dolor no disminuye con el tiempo o cuando la persona se queda anclada en una de las fases del duelo (habitualmente la negación o la depresión profunda) de forma que su vida cotidiana queda invalidada. Si sientes que no puedes avanzar, la terapia con EMDR en Logroño es altamente eficaz para desbloquear el proceso.
Aunque las etapas del duelo base son similares, en las fases del duelo amoroso la persona sigue existiendo físicamente, lo que puede complicar la aceptación debido a la esperanza de reconciliación. El trabajo aquí se centra mucho en la desidealización y en recuperar el espacio personal que se cedió en la relación.
Lo más efectivo es hacer espacio a la emoción que surja sin juzgarla. Intentar «saltarse» etapas solo suele cronificar el dolor. Si el malestar es insoportable, buscar ayuda profesional en Logroño permite que un experto te ayude a navegar estas etapas del duelo con herramientas que faciliten la integración emocional.