Síndrome del impostor en mujeres profesionales de Logroño

Tabla de contenidos

Cuando tus logros nunca se sienten realmente tuyos

Has trabajado duro. Tienes formación, experiencia y resultados. Sin embargo, dentro de ti persiste una voz que dice que no eres tan capaz como aparentas. Que tus logros fueron suerte, coincidencia o ayuda de otros. Cada vez que recibes reconocimiento, piensas: “si supieran que no sé realmente lo que hago”.
Esa sensación de estar “engañando” al mundo se llama síndrome del impostor, y es más común de lo que imaginas. En Logroño, muchas mujeres comparten esta misma carga: el miedo constante a ser descubiertas como un fraude, a pesar de sus méritos evidentes.

Qué es realmente el síndrome del impostor

El síndrome del impostor no es simple inseguridad. Es la incapacidad de reconocer tus propios logros incluso cuando la evidencia demuestra tu competencia. Se manifiesta en varios patrones:

  • Atribuir tus éxitos a factores externos: “Tuve suerte”, “el proyecto fue fácil”, “me ayudaron mucho”.

  • Minimizar tus logros: “No fue gran cosa”, “cualquiera podría hacerlo”.

  • Perfeccionismo extremo: Necesidad de hacerlo todo impecable por miedo a demostrar que no eres suficiente.

  • Miedo a ser descubierta: Evitas visibilidad, promociones o nuevos retos para no “quedar en evidencia”.

Desde la terapia psicológica, se trabaja para desmontar estas distorsiones cognitivas y ayudarte a reconocer la realidad: tus resultados no son casualidad, sino fruto de tu preparación y esfuerzo.

¿Por qué las mujeres lo viven con más intensidad?

No es casualidad. Las mujeres hemos crecido en contextos donde se nos enseña a dudar de nuestra capacidad. La cultura sigue transmitiendo mensajes contradictorios: sé competente, pero no demasiado; lidera, pero sin parecer autoritaria; destaca, pero sin incomodar.
En consulta terapéutica, muchas mujeres comparten esta presión de ser “perfectas sin parecerlo”, una carga que alimenta el síndrome del impostor.

Además, la falta de referentes femeninos en ciertos sectores, los dobles estándares y la tendencia a recibir menos reconocimiento refuerzan la idea de no ser lo bastante buenas. No es una cuestión individual, sino social y cultural.

 

Escríbeme y te ayudo

El costo emocional y profesional

El síndrome del impostor no solo roba tranquilidad: limita tu desarrollo personal y profesional. Puedes estar evitando oportunidades que te mereces, infravalorando tu trabajo o exigiéndote niveles de perfección imposibles.

Sus consecuencias más comunes son:

  • Ansiedad constante y miedo al error.

  • Agotamiento emocional por la autoexigencia.

  • Dificultad para disfrutar los logros.

  • Inseguridad laboral crónica.

  • Aislamiento por temor a mostrarte tal como eres.

Vivir así genera desgaste y desconexión. Desde la terapia, trabajamos para romper ese ciclo y devolver la calma a tu mente.

Cómo se trabaja el síndrome del impostor en terapia

Superar este patrón no consiste en “pensar positivo”. Requiere comprender de dónde viene la narrativa del fraude y transformarla desde la raíz.
En la terapia en Logroño, abordamos este proceso paso a paso:

  1. Exploramos los orígenes: qué mensajes recibiste sobre éxito, error y valor personal.

  2. Identificamos tus pensamientos automáticos de autocrítica y los cuestionamos.

  3. Aprendes a internalizar tus logros, reconociendo tus competencias reales.

  4. Separas tu valía de tu desempeño: no necesitas ser perfecta para ser válida.

  5. Procesamos experiencias pasadas con herramientas como EMDR, cuando hay recuerdos de crítica o humillación que siguen activos.

El objetivo es que puedas vivir tus logros como tuyos. Que tomes decisiones desde la seguridad, no desde el miedo a ser “descubierta”.

Reclamando tu competencia

Liberarte del síndrome del impostor no significa dejar de ser humilde. Significa reconocer con objetividad tu talento y aceptar que mereces estar donde estás.
Significa permitirte celebrar tus avances sin culpa, recibir reconocimiento sin justificarte y avanzar profesionalmente sin sentir que estás engañando a nadie.

Si vives en Logroño o La Rioja y sientes que el síndrome del impostor te frena, la terapia psicológica puede ayudarte a fortalecer tu autoestima profesional y reconectar con tu seguridad interior. En una primera sesión exploramos tu historia y trazamos un plan para que puedas ocupar el lugar que mereces con confianza y calma.

¿Cómo sé si tengo síndrome del impostor?

Si te cuesta reconocer tus logros o temes que otros descubran que “no sabes tanto como aparentas”, es probable que lo estés experimentando.

¿Se puede superar realmente?

Sí. Con trabajo terapéutico constante puedes aprender a validar tus capacidades y disfrutar de tus éxitos sin culpa.

 

¿Qué tipo de terapia ayuda más?

La terapia cognitivo-conductual y el EMDR son muy eficaces para identificar pensamientos limitantes y procesar experiencias que reforzaron la autocrítica.

¿Es común buscar terapia por esto en Logroño?

Sí, cada vez más profesionales acuden a terapia en Logroño por síndrome del impostor, especialmente mujeres que desean vivir sus logros con autenticidad y serenidad.

Artículos relacionados

Descarga tu Meditación gratuita

*Tu guía se enviará a tu correo. Si no llega en 5 minutos revisa la carpeta de spam.*

Descarga tu guía gratuita

*Tu guía se enviará a tu correo. Si no llega en 5 minutos revisa la carpeta de spam.*