Autoestima en tus 30: reconstruir tu valía en Logroño

Tabla de contenidos

Cuando llegas a los 30 y no reconoces a la persona que eres

Pasaste tus veintes construyendo lo que pensabas que debías ser. Estudiaste lo correcto, conseguiste el trabajo adecuado, mantuviste las relaciones esperadas. Hiciste todo “bien” según las expectativas de los demás.
Y ahora, al llegar o pasar los 30, miras tu vida y te preguntas:
¿quién soy realmente debajo de todas las capas de lo que “debería” ser?

En terapia psicológica con mujeres de esta edad, aparece una sensación común: una mezcla de confusión, cansancio y deseo de autenticidad. No es que hayas fracasado. Es que creciste tratando de cumplir con guiones ajenos, y ahora tu yo real está pidiendo espacio.

La autoestima no es lo que te enseñaron

Durante años te hicieron creer que la autoestima vendría de los logros: estudiar, tener pareja, encontrar estabilidad, “tener éxito”.
Y puede que hayas conseguido mucho de eso… pero aun así no te sientes plena. Esa sensación de “no es suficiente” persiste, porque la autoestima auténtica no nace del hacer, sino del ser.

La verdadera autoestima no depende de cumplir expectativas externas.
Depende de la relación que construyes contigo misma: si te hablas con juicio o con comprensión, si te exiges perfección o te permites humanidad. Cuando el diálogo interno está basado en exigencia y crítica, ningún logro externo calma la insatisfacción. Siempre aparecerá un nuevo motivo para sentirte insuficiente.

Escríbeme y te ayudo

Las raíces de tu autocrítica

Desde la terapia familiar sistémica, comprendemos que la forma en la que te tratas refleja cómo aprendiste a ser tratada.
Si creciste con padres exigentes o críticos, es posible que hayas interiorizado esa voz. Si el amor en casa era condicional —solo recibías aprobación cuando destacabas o eras “la buena”—, aprendiste que tu valor dependía de tu rendimiento.

Quizás de niña aprendiste a ser la responsable, la complaciente, la que no molestaba. Y en ese proceso, partes auténticas de ti —tu enojo, tu espontaneidad, tus deseos personales— quedaron reprimidas.
A los 30, esas partes empiezan a reclamar espacio. No para destruir lo que lograste, sino para que vivas una vida más genuina.

Esto no se trata de culpar a tu familia, sino de comprender los patrones para transformarlos. Lo que antes fue una estrategia de supervivencia, hoy puede convertirse en un obstáculo para tu bienestar.

El mito de “a los 30 ya deberías tenerlo todo claro”

Hay una presión silenciosa pero constante: a los 30 deberías saber quién eres, tener estabilidad emocional, pareja, trabajo, propósito.
Las redes sociales amplifican esa comparación: ves a otras personas con vidas aparentemente perfectas y piensas “voy tarde” o “he desperdiciado tiempo”.
Pero la verdad es que nadie tiene todo resuelto, y cada proceso vital es distinto. Tus 30 pueden ser el comienzo de tu versión más consciente, no una señal de retraso.

Compararte con los demás solo erosiona tu autoestima. En terapia trabajamos para que vuelvas a centrarte en tu propio camino, reconectando con lo que es valioso para ti, no para los demás.

Reconstruyendo tu autoestima desde dentro

Recuperar la autoestima no es repetir frases positivas frente al espejo. Es un proceso profundo que incluye tres pasos:

  1. Identificar tus creencias limitantes
    “No soy suficiente”, “soy demasiado”, “no puedo fallar” o “si no lo hago perfecto, no valgo”.
    Estas creencias se sienten reales, pero son interpretaciones aprendidas que puedes desaprender.

  2. Aprender a tratarte con compasión
    Ser amable contigo no es conformismo, es salud emocional. La autocrítica constante no te motiva, te paraliza. La autocompasión te permite crecer sin miedo al error.

  3. Reconectar con tus valores auténticos
    Preguntarte: ¿Qué quiero yo, más allá de lo que esperan de mí?
    A veces el mayor acto de autoestima es atreverte a elegir distinto, incluso si decepcionas a otros.

Si tu baja autoestima está ligada a experiencias pasadas de crítica, humillación o rechazo, la terapia EMDR puede ayudarte a procesarlas para que dejen de influir en cómo te ves hoy.

Tu “yo” de los 30 merece espacio

Tener 30 no significa tenerlo todo resuelto. Significa empezar a honrar la versión más real de ti.
Permitir contradicciones, reconocer que puedes cambiar de opinión, que puedes volver a empezar.
Soltar la exigencia de ser perfecta y abrirte a ser humana.

Si vives en Logroño o La Rioja y te reconoces en esta sensación de desconexión o baja autoestima, la terapia puede ayudarte a reencontrarte contigo misma.
En una primera sesión a bajo coste exploramos tu historia y diseñamos juntas un proceso de cambio desde la comprensión, no desde la exigencia.

¿Es normal sentirme perdida a los 30?

Sí. Muchas personas viven una revisión profunda de su identidad en esta etapa. No es fracaso, es crecimiento.

¿Cómo saber si necesito ayuda profesional?

Si tu autocrítica te bloquea, sientes vacío o falta de dirección, o te cuesta disfrutar de tus logros, la terapia puede ofrecerte claridad y alivio.

 

¿Es igual de eficaz la terapia online?

Sí. La terapia online es igual de eficaz y te permite trabajar desde tu entorno seguro.

Descarga tu Meditación gratuita

*Tu guía se enviará a tu correo. Si no llega en 5 minutos revisa la carpeta de spam.*

Descarga tu guía gratuita

*Tu guía se enviará a tu correo. Si no llega en 5 minutos revisa la carpeta de spam.*